Cuestionario de Proust: Tulio Triviño (The Clinic)

La última entrevista que dio Tulio antes de caer en su lamentable crisis de panicosis, de la edición del pasado miércoles de la revista The Clinic.


El animador con más prestigio y credibilidad de la televisión mundial -según las encuestas de TulioMercado-, regresa en gloria y majestad a la televisión, regreso signado por diez años de ausencia en los que se dedicó a profesar con fervor la cienciología, a crear una exitosa banda de rock y a limpiar sus trofeos.

¿Cuál es para usted el colmo de la infelicidad?
Que mi café con sabor a té tibio no esté muy caliente. Y los autos sin
alzavidrios eléctricos.

¿Cuál es su idea de la felicidad perfecta?
Una puesta de sol, la sonrisa de un niño, el canto de una gacela, el
hollín fresco de una chimenea. También las corbatas de seda y los
regalos caros.

¿Cuál es su miedo más grande?
Que me coma o me grite una ballena.

¿Cuál es el defecto que más odia de usted mismo?
Esa tozudez de siempre, estar buscando la perfección en todo lo que hago.

¿Cuál es el defecto que más odia en otros?
La vulgaridad, la bellaquería y la halitosis.

¿Qué aprecia más de sus amigos?
Que me admiran, adulan y siempre me dicen lo que quiero escuchar.

¿Cuál es su estado mental más común?
Reflexivo, nerviosamente tranquilo, buscando un símbolo de paz. Tenso
calmo, diría.

¿Qué es lo que más le gusta de su apariencia?
Mi mirada constante, mi palabra precisa y mi sonrisa perfecta.

¿Qué talento desearía tener?
El talento para descifrar cómo funcionan las máquinas de afeitar.

¿Cuáles son las palabras que más usa?
“Apúrense”, “solsticio”, “credibilidad”.

¿Qué es de lo que más se arrepiente?
De no haber plantado un libro ni leído un árbol.

Si pudiera, ¿qué cambiaría de su familia?
A mi familia completa.

¿Cuál considera que es su estado actual de ánimo?
El de una libélula que busca renacer en medio de las cenizas de lo
que pudo ser y será.

¿Cuál es la manifestación más clara de la miseria?
Cuando en mi camarín no hay sushi de caballito de mar. Terrible.

¿Cuál es la cualidad que más le gusta de una mujer?
Parafraseando a Jodorowsky, me gustan cuando callan porque están como
que no están.

¿Y en un hombre?
Su sexto sentido.

¿Cuál es el hecho militar que más admira?
La toma del morro de Titiriltalca, aquella noble proeza en la que el
famoso capitán dijo “Al abordaje muchachos, a morir con gloria o vivir
de rodillas”.

¿Qué significa para usted la muerte?
El túnel al final de la luz.

¿Su músico favorito?
Alberto Plaza, lo conocí profesando la cienciología, religión que nos une.

¿Sus poetas favoritos?
Nicanor Neruda, Pablo Skármeta, Gabriela Parra y Antonio Mistral.

¿Su ocupación preferida?
Lector de noticias más influyente de la sociedad moderna.

¿Su color favorito?
El arcoíris.

¿Pájaro favorito?
El pájaro loco cuerdo.

¿Flor favorita?
El pino.

¿Qué apodos tiene?
La gente suele decirme “Ídolo”, “Grande”, “Monstruo”. Mis amigos
cercanos me dicen simplemente jefe.

¿Qué o quién es el más grande amor de su vida?
Mi profesión, las luces, la información oportuna y veraz, y el dinero.

¿Cuándo miente?
Cuando no digo la verdad.

¿Qué le hace reír?
Los pastelazos y cuando alguien se cae. Soy una persona muy simple.

¿Qué te hace llorar?
La cebolla y los lentes de contacto.

¿Cuál considera que ha sido su mayor logro?
Salir de Montaña Bazofia, el terruño cercano a Titirilquén en el que
nací y el que espero nunca volver a pisar.

¿Cuál es su idea de la fidelidad?
Amarme por siempre.

¿Cree en la inmortalidad del alma?
Eso es lo que llamo una pregunta difícil. No, no creo tanto.

¿De qué color es su alma?
El de la letanía del reflejo del sol en mi piscina. Algo así como salmón.