Juan Pablo Sopa: “Creo que son más los que hablan, piensan y actúan como idiotas” (Revista 93)

Juan Pablo Sopa nos da una lección de derechos en esta entrevista de la edición №9 de la Revista 93, revista de la Defensoría Penal Pública.

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Por Catalina Sadá M.,
Departamento de Estudios y Proyectos, Defensoría Penal Pública.

La vida del ‘abogado’ Juan Pablo Sopa era triste. Pese a ser un tipo extremadamente preparado y capaz, que defiende a sus clientes con habilidad y que incluso fue el primer alumno en la facultad, tenía un problema: todos se reían de él, porque habla como idiota…

Tan cansado estaba del rechazo, que incluso se fue a otro país. “Quería más respeto, quería ser feliz”, dice.

Todo empezó a cambiar cuando estrenó en el programa de televisión “31 minutos” la canción “Objeción denegada”, que cuenta su historia y que se transformó en el mayor éxito de su vida, gracias al video grabado por Samuel Pitunino.

Sopa ahora está en otra, con mucho trabajo. Tras explicarle que Revista 93 no puede seguir circulando sin contar con sus palabras, aceptó esta entrevista para explicar su personal proceso de expiación y advertir a todo aquel que quiera oírlo: “Yo les digo algo, nunca voy a cambiar. Yo hablo como quiero, como se me da la gana. Si no le gusta, no es mi problema. Es problema de la gente que no es buena. Soy el más sabroso y el más hermoso”, afirma, con total seguridad.

—Usted fue el mejor alumno de su promoción. ¿Ya hablaba así cuando consiguió ese logro?

—Por supuesto, y me ayudó bastante: hablar como idiota te cierra las puertas del respeto, pero te abre las ventanas de la lástima.

—En su época de universitario, ¿se presentó a alguna elección como dirigente estudiantil?

—Me presenté como candidato a presidente de la Facultad de Derecho de la Universidad Triviño de Titirilquén, representando al Movimiento de Abogados Honestos: no saqué ni mi voto.

—¿Cuál fue el tema de su tesis de grado?

—La extensión del juicio abreviado.

Los idiotas

—Su caso es singular. Tiene pensamientos brillantes, pero la forma de expresarlos no lo acompaña. ¿Cree que son más quienes hablan bien pero piensan como idiotas?

—Gracias por tu pregunta, pues encierra una alabanza que recibo con gratitud. Creo que son más los que hablan, piensan y actúan como idiotas.

—¿Su exitosa canción ha sido una forma de revancha?

—Una forma de expiación, si somos precisos. Hablando como idiota se sufre mucho cada vez que se abre la boca. Mi canción le dio un sentido a ese karma

—¿Considera realizar una carrera profesional en la Defensoría Penal Pública?

—Tendría que estar loco, pues tengo entendido que pagan una miseria. Y yo hablo como idiota, no como loco. No te confundas…

—Usted sostiene que la gente no es buena. ¿No ve en eso una gran oportunidad para los abogados?

—¡Por supuesto! Si la gente fuera buena no tendríamos trabajo, y eso sería terrible.

La mala fama

—¿Qué opina de la mala fama que tienen algunos de sus colegas?

—¿Algunos? Déjame reírme dos veces: ja, ja. Nuestro gremio está tan desprestigiado, que a mi me conviene más presentarme como idiota que como abogado.

—Su cliente condenado, que conocimos en “Objeción denegada” ¿Ha mostrado arrepentimiento de haberlo elegido a usted como abogado?

—Al principio no estaba muy agradado con eso de ser inocente y declarado culpable por un absurdo prejuicio hacia su defensa, pero gracias a la fama que ha conseguido con su aparición en el videoclip, cumple feliz su condena.

—¿Ha logrado ganar algún juicio o liberar a alguno de “sus muchachos”?

-Gané el juicio de la mona Camila, una orangutana que quería vestirse de frac y no la dejaban. También excarcelé a un tipo acusado de tráfico de serpentinas. Ahí tuve que lubricar un poco las piezas. Gajes del oficio.

—¿Le gustaría ser ministro de Justicia de algún futuro gobierno?

—La verdad es que estoy feliz con medio tiempo en el bufete y medio tiempo en los escenarios. Como ministro haría el payaso, pero sin aplausos, y eso es muy triste.

—¿Qué opina sobre la “puerta giratoria”?

—¡Qué! ¡Ese es el nombre de mi nuevo single! ¿Se filtró? Maldición… Ya no se puede componer con la ventana  abierta. O mejor dicho, con la puerta girando.

—¿Hay alguna persona que usted no defendería? ¿Defendería al Tío Pelado?

—De hecho, el señor Tío Pelado es mi representado en 7 mil 931 causas. Creo que un abogado tiene que defender lo que le toque. Como cultivo un ritmo sabrosón, me toca vincularme con la noche y esas cosas, tú sabes, y de ahí salen mis defendidos, gente buena que comete errores.

—¿Ha seguido litigando en juicios orales o se ha dedicado a los procesos escritos?

—Litigo en juicios orales, pero primero escribo lo que voy a decir.

—¿Cómo enfrentas la frustración si te va mal en un juicio?

—Con mucha gimnasia, espiritualidad, altura de miras y una botella de escocés que guardo bajo mi cama.

Juan Tástico, Flor Bovina y otros

—¿Cree que Juan Tástico (Rinraja) es una verdadera “semilla de maldad”?

—Juan Tástico, gracias a Dios, está completamente rehabilitado. Incluso tiene una campana en su casa.

—¿Si Flor Bovina cometiera un delito, usted ordenaría unos peritajes siquiátricos?

—A ella y a la loca de su muñeca.

—¿Defendería a los monos locos que quemaron el bosque (capítulo “Terrible de frío”)?

—Tuve su representación por un tiempo, hasta que me quemaron el bufete.

—¿Ha comparecido alguna vez ante la Corte Internacional de Roma?

—Varias veces. Es dificilísmo hablar como idiota en italiano. Lo bueno es que, como no manejo muy bien el idioma, nunca sé si gané o perdí.

—¿Ha presentado algún recurso de protección ante las alzas de precios de las Isapres

—Presenté uno y vinieron a verme los abogados de una isapre. Amablemente me ofrecieron que lo retirara a cambio de conservar todos mis dedos.

—¿Ha tenido alguna experiencia en materia de derechos del consumidor?

—Estoy defendiendo a los estudiantes de Amaestramiento de Delfines de la Universidad Bubónica de Titirilquén, porque no tienen campo laboral. En la universidad responden que, efectivamente, la carrera tiene más mar que campo. Qué idiota, no?…