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Los Panoramas de Tulio Triviño (Wiken)

Artículo de prensa
Título:
Los panoramas de Tulio Triviño
Fecha:
2008
Fuente:
Wiken

Mi Wikén ideal

Los Panoramas de Tulio Triviño

El conductor de “31 minutos” asegura que su almuerzo ideal es con los amigos… bien lejos.

Desayunar:

Por la mañana, a las 13 horas o más temprano. Mientras reviso la prensa en busca de mi nombre, engullo tostada al wok untadas con queso de leche de delfina soltera. Enriquezco mi café con té y luego duermo hasta que acabe la madrugada.

Arrendar:

Al ser un perfecto cinófilo (¿así se dice?), ordeno que me arrienden clásicos como “Lo que el viento… eh…”, bueno, ésa. Y la obra donde la señora se va al final en el avión y él se queda feliz de no verla nunca más, “Casablancanieves”. En general veo películas en las que trabaja mi verdadero ídolo… usted sabe… el actor ése con pelo.

Escuchar:

Mi gran acervo cultural se desata los fines de semana, por eso no puedo soportar a los ruidosos como Freddy Turbina o el Dinosaurio Anacleto. Mi onda va también por los clásicos, como los dos discos que estoy escuchando ahora: Mendhelsson en Trutruka o Beatles for Babies.

Invitar:

¿Está loco? Antes invitaba a mi novia Cindy a pasear por las calles de la ciudad para que viera las manifestaciones de cariño en mi contra. Pero ya no más, desde que nos asaltaron y tuve que defenderla deteniendo valientemente los golpes en mi cara.

Soñar:

Que soy un importante conductor de noticias de gran credibilidad y personalidad magnética. Luego despierto y… ¡sigo siendo un importante conductor de noticias de gran credibilidad y personalidad magnética! Deberían premiar a Dios por sueños tan bien producidos.

Reírse:

Casi nunca río porque queda la mueca y después uno no puede informar de tragedias en televisión. Por eso evito cualquier tipo de situación jocosa y nunca leo a Roberto Bolaño, ‘Chespirito’.

Beber:

Nada como una buena botella del mejor vino, pero rellena con agua. Cualquier tipo de bebida alcohólica me hace pésimo a los ojos de color.

Almorzar:

El amuerzo ideal es con los amigos. Digo, con los amigos lejos. Es insoportable cuando se dejan caer Juan Carlos Bodoque y Mario Hugo justo a la hora de almuerzo todos los sábados. Por eso, desde el año pasado cada almuerzo sabatino consiste sólo en cáscara de queso y pasas de empanada. Nunca más vinieron.